CAMBIO Y MODERNIZACIÓN PARA CUBA: MI OPINIÓN

Muchos planes y propuestas se han hecho para una transición en Cuba, y cada uno tiene sus propios matices. El otro día cayó en mis manos el plan de transición elaborado por la organización “La Rosa Blanca” fundada por Don Rafael Díaz Balart (+), que sin duda tiene el mérito de un intenso trabajo, aunque algunos de sus puntos sean cuestionables.

Para comenzar parte del concepto de que haya una transición en Cuba, siendo que el gobierno cubano en ningún momento ha mostrado el más mínimo interés en realizar dicha transición, y mucho menos llamarla así.

Pero de todas formas hay numerosas cosas que se tienen que cambiar y que al irlas cambiando, irremediablemente se producirá una transición. Por eso quiero repasar los cambios que, en mi opinión, tienen que darse en Cuba para lograr un país con una economía moderna y pujante, y con un respeto pleno a los derechos humanos. Si los cambios que se proponen se realizan, se puede lograr una modernización real en Cuba.

Lo primero que plantea “La Rosa Blanca” es una amnistía para los presos políticos. A los presos políticos solo hay que  liberarlos, y solo aquellos que hayan cometido algún delito podrían ser amnistiados, y eso se debe aplicar a ambos bandos, ya que una amnistía no puede ser unilateral. Desde luego, habrá que cuestionar si los delitos mayores que se hayan cometido, deban recibir una amnistía o no, pero en todo caso, solo podrán ser juzgados cuando existan tribunales independientes producto de un poder judicial que no sea influenciado por el Ejecutivo ni por el legislativo; Esto es, tiene que existir una verdadera división de poderes.

Desde luego todos los órganos represivos del estado, deberán ser disueltos, pero el gobierno en funciones siempre deberá contar con una área de inteligencia que sirva para la protección de los intereses nacionales.

Lograr elecciones libres es algo que todos los cubanos deseamos, pero eso no sería posible hasta que no sucedieran otras cosas, como que el gobierno permita la existencia de partidos políticos independientes que ofrezcan opciones al elector, que el partido Comunista de Cuba deje de ser un órgano del gobierno y se separe totalmente, que exista una autoridad electoral  independiente del estado, que haya un libre acceso a los medios de comunicación y que estos no sean oficiales y que se tenga una ley electoral que garantice la transparencia y el respeto a los resultados de los comicios.

Estos son derechos que debe garantizar la constitución de la república, y en este aspecto, algunos hablan de la necesidad de redactar una nueva constitución, mientras otros consideran que la constitución actual podría adecuarse, en fin ideas sobran. Yo en lo personal, opino que la constitución de 1940 proporciona un marco legal adecuado para una Cuba moderna, y en todo caso solo requeriría algunas revisiones y ajustes pequeños para dejarla actualizada.

Esa constitución proporciona el marco legal para un respeto irrestricto de todos los derechos humanos en nuestra patria.

En cuanto a los períodos presidenciales, algunos países han experimentado con períodos de 4 o 5 años sin reelección. Eso causa que los gobiernos solo se orienten al corto plazo, cuando el largo plazo es lo que garantiza una estabilidad y un desarrollo sustentables. Por eso considero que un período de 5 o 6 años con una reelección como máximo sería conveniente. Obviamente, el gobierno tendría que hacer las cosas bien o no sería reelecto.

Nadie duda que parte importante de una Cuba moderna sea el respeto a la propiedad privada y a los medios privados de producción, desde luego con las regulaciones necesarias para que operen en beneficio del país y del bien común.

Donde surgen diversas opiniones es en el tema de las propiedades que fueron confiscadas a sus legítimos propietarios. No debe haber la menor duda de que se debe respetar la posesión de las viviendas por parte de las personas que actualmente las ocupan, pero las personas físicas o morales que acrediten debidamente ser los legítimos propietarios, deberán ser indemnizados para lo cual deberán establecerse unos bonos de indemnización cuyo valor estaría sujeto a la Ley de la Oferta y la Demanda y que se cotizarían en una bolsa de valores cubana.

En cuanto a las empresas, éstas preferentemente deberán ser devueltas a sus propietarios legales, siempre y cuando estos se comprometan a modernizarlas, a mantenerlas en operación y a sostener y crear empleos. De no ser así, deberán ser indemnizados con el mismo sistema de bonos que ya comentamos y las empresas serían privatizadas y vendidas a quienes garanticen su crecimiento y desarrollo, y aseguren la conservación y creación de empleos.

Las empresas que sean propiedad del estado, sin que tengan un propietario legal con derechos de propiedad, serán privatizadas de la misma manera. En ambos casos, los poseedores de bonos de indemnización podrían usarlos para comprar participación en las empresas que se privaticen.

Y se debe promover la inversión nacional y extranjera y la creación de empresas de todo tipo, como se espera en el siglo XXI. Estas empresas deberían cubrir todas las áreas, incluyendo la Internet y las comunicaciones electrónicas.

El sistema fiscal cubano requiere un cambio. Las personas creen que la educación y la salud son gratis, pero en realidad cuestan. Las paga el estado, y el estado no tiene dinero propio sino que administra el dinero de todos los ciudadanos. Hoy los impuestos que pagan los ciudadanos son descomunales e incuantificables, si se mide por los bajos sueldos netos que reciben todas las personas.

Por eso deberá establecerse un sistema fiscal que garantice los fondos necesarios para pagar el costo de esos beneficios sociales, sobre la base de que se establece un sistema de remuneración equitativo que dé un valor justo al trabajo según su función y su responsabilidad. A la larga, los sueldos deberán ser también fijados por la Ley de la oferta y la demanda, sin embargo, inicialmente sería conveniente fijar un Salario Mínimo General.

Deberá garantizarse la educación hasta el nivel bachillerato, sin prejuicio de que puedan operar escuelas privadas que ofrezcan el servicio y cobren por ello. Por otro lado, como ya comentamos, deberá mantenerse una cobertura completa a través de un seguro universal de salud, y estudiar el sistema para cubrir su costo. A mí en lo personal me agrada el sistema Alemán Bismark (VER NOTA 1), pero habrá que analizar cuál es el que más conviene a Cuba.

Otros cambios necesarios incluyen la necesidad de tener un Banco Central independiente del ejecutivo que establezca la política monetaria, asegure el crecimiento y controle la inflación. Deberá ser la parte actuante ante las variantes del ciclo económico que son ineludibles. La moneda cubana, el nuevo peso cubano, deberá dejarse flotar libremente hasta que establezca su valor de acuerdo a las leyes del mercado como sucede en la mayoría de los países. Los sistemas de tipo de cambio fijo ya son obsoletos y llevan a diversos problemas como sobrevaluaciones y subvaluaciones.

Por su ubicación geográfica y su afinidad particular, es lógico pensar que en cuanto sea factible, Cuba deberá negociar su membrecía en el tratado de libre comercio NAFTA  (North American Free Trade Agreement) que actualmente integran Estados Unidos, Canadá y México. Lo anterior, sin prejuicio de que se firmen tratados de libre comercio con otros países y bloques comerciales.

Y el sistema fiscal deberá ser un sistema moderno, que garantice la recaudación de los recursos que el gobierno requiere, tanto para pagar el gasto corriente, como para el servicio de la deuda y las inversiones necesarias en infraestructura. La tendencia mundial se dirige a tasas impositivas bajas, del orden de un 15% a un 18% para los ingresos o rentas y un impuesto al consumo, que en la mayoría de los países se llama Impuesto al Valor Agregado (ValueAddedTax) o IVA y cuya tasa general normalmente oscila entre un 15% y un 20%. (VER NOTAS 2 y 3)

No deberá existir ninguna limitación al tamaño de la propiedad, eliminándose el concepto de latifundio. En una sociedad moderna, la población tiende a ser urbana, y la productividad en el campo se logra con poca mano de obra y alta mecanización y esa deberá ser la tendencia.

Otro tema que causa controversia es el de la doble nacionalidad. La constitución de 1940 era muy clara en no permitir en ningún caso la doble nacionalidad.

Ahora bien, dadas las condiciones especiales que se han dado en el caso de Cuba yo considero que se debe permitir readquirir la ciudadanía cubana a todos los cubanos que tuvieron que salir del país y ahora deseen trabajar en la construcción de la cuba moderna, sin embargo, deberá existir el requisito fundamental de que establezcan su residencia nuevamente en Cuba.

No me parece correcto que cubanos que salimos del país, adquirimos otra nacionalidad y llevamos años viviendo en otros países cuyas realidades son muy diferentes a la cubana, podamos votar o decidir situaciones que, al menos por ahora, solo competen al cubano que vive en su patria.

Desde luego, hay muchas más cosas que hablar y no se pueden cubrir todos los detalles de un asunto tan complejo en una columna de poco más de 1,500 palabras.  Mi idea es solo una proposición básica, que tiene sus méritos, pero que deberá enriquecerse con otras opiniones, sobre todo de los cubanos de Cuba, para llegar finalmente a una propuesta definitiva que considere los cambios que habrá que realizar para lograr una Cuba próspera, moderna y libre.

Y el gobierno cubano actual, debería irse adelantando, tomando muchas o todas las medidas que aquí se proponen para cambiar y modernizar a Cuba.

NOTA 1: EXPLICACIÖN DEL SISTEMA UNIVERSAL DE SALUD ALEMÁN BISMARK:

El modelo Alemán Bismarck, considerado el mejor del mundo, utiliza un sistema de seguros llamados “fondos de enfermedad” que es financiado conjuntamente por patrones y empleados mediante una deducción en sus nóminas.

Los planes de seguro tienen que cubrir a todas las personas y las aseguradoras que operan estos “fondos de enfermedad” son organizaciones sin fines de lucro.

No es Medicina Socializada ya que los médicos, los hospitales y demás proveedores son particulares o empresas privadas. Los costos se controlan a través de regulaciones muy estrictas.

Opera en Alemania, Francia y Bélgica entre otros.

NOTA 2: SOBRE EL SISTEMA FISCAL NORTEAMERICANO:

En Estados Unidos nunca se ha implementado el Impuesto al Valor Agregado (Una reforma fiscal tampoco ha sido posible por las continuas las luchas bipartidistas).

Aquí, se continúa utilizando un impuesto sobre las ventas (Sales Tax) que oscila entre 6 y 8% y un impuesto sobre la renta alto (35 % o más) aparte de que muchos estados imponen impuestos adicionales a las ventas y al ingreso.

Este sistema castiga la ganancia y la reinversión, estimula el consumismo y quita alicientes al ahorro, que es todo lo contrario de lo que se busca usando el IVA: incentivar las ganancias y la inversión, promover el ahorro y castigar el consumismo.

NOTA 3: VALORES DE LA TASA GENERAL DEL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO (IVA) EN DIFERENTES PAÍSES (SOLO COMO REFERENCIA).

IVAs

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EL PADRE ALBERTO: UN NUEVO RETO.

Alberto Cutié, más conocido como el Padre Alberto, es un hombre que ha dedicado su vida al servicio de Dios.

Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas y Alberto nació en una de ellas, en Puerto Rico el 29 de Abril de 1969, hijo de padres cubanos, que habían encontrado abrigo en la Isla del Encanto cuando tuvieron que abandonar la otra ala del pájaro, ante los excesos y violaciones que cometía la Revolución Marxista.  Tiempo después su familia se trasladó a Miami que es donde crece y se desarrolla el joven Alberto.

Siempre brillante, de la misma manera que otros jóvenes deciden estudiar ingeniería, leyes, computación o medicina, Alberto decidió que él quería ser sacerdote. Estudió Filosofía y Teología y finalmente el 13 de Mayo de 1995, a sus 26 años de edad, fue ordenado como Sacerdote de La Iglesia Católica Romana.

Alberto siempre sobresalió, y descolló como un extraordinario comunicador, lo que lo llevó a ser nombrado Director de Radio Paz (la emisora de radio de la Arquidiócesis de la Iglesia Católica Romana en el sur de la Florida).  No tardó en ser llamado por la Televisión y su programa “Cambia tu vida con el Padre Alberto” que transmitía diariamente la cadena Telemundo, rápidamente conquistó audiencia.  El programa se veía en muchas partes, y Alberto Cutié se convirtió en uno de los sacerdotes más conocidos y queridos en toda América.

Otras cadenas como GEMS TV, EWTN y Telemundo Internacional  llegaron a incluir programas del Padre Alberto. En 2002 su programa “Hablando Claro con el Padre Alberto” se transmitía  en español por EWTN para todo Estados Unidos y América Latina.

Alberto es un hombre profundo, con una extraordinaria capacidad de análisis, y comenzó a cuestionar muchas prácticas y requisitos de la Iglesia Romana que no procedían de las enseñanzas de Cristo, sino que habían sido impuestas por algún Papa. Sin embargo se mantuvo fiel a la doctrina, a pesar de que en su interior cuestionaba muchas cosas.

Alberto era un hombre que estaba al servicio de Dios. Como hombre, era lógico que le gustaran las mujeres y pudiera llegar a enamorarse, aunque la Iglesia Romana lo prohibiese.  Así, Alberto conoció y se enamoró de una gran mujer, Ruhama Cannellis.  La publicación de unas fotos en una revista generó un escándalo. Si en lugar de ser de Alberto, las fotos hubieran sido de mí o de otra persona, nadie habría dicho nada, pero Alberto era Sacerdote y la Iglesia Romana exigía  el celibato. No se concebía que Alberto Cutié, el hombre, pudiera enamorarse de una mujer.

El celibato se origina en el año 1074 cuando el Papa Gregorio VII determinó que toda persona que quisiera ordenarse como sacerdote debería hacer primero un voto de celibato. Su sucesor, el Papa Urbano II ordenó que las esposas de los sacerdotes se vendieran como esclavas y que sus hijos fueran abandonados.

La Iglesia Romana en 940 años no ha cambiado esa decisión y enseguida llovieron críticas de la Jerarquía católica Romana.  Alberto decidió que él quería ser hombre y servir a Dios. Así, la Iglesia Episcopal le abrió sus puertas y el 28 de Mayo de 2009, Alberto se hizo Episcopal (Católico reformado).

Alberto se casó con Ruhama el 26 de Junio de 2009 en el monasterio Español “La Parroquia de San Bernardo de Claiurveax” (El edificio más antiguo de la Florida). Alberto fue nombrado Administrador de la Iglesia Episcopal de La Resurrección, en Biscayne Park, con licencia para predicar y dirigir las actividades de la parroquia. La Iglesia episcopal requiere un año para que un sacerdote de la iglesia romana o de la Iglesia ortodoxa, que comparten con los Episcopales la tradición histórica y apostólica, puedan ser recibidos como Sacerdotes Episcopales.

Hay personas que dicen que el Padre Alberto cambió de religión, pero eso no es verdad.  La iglesia Episcopal, igual que la Anglicana, son iglesias católicas reformadas no romanas. Alberto Cutié sigue siendo un sacerdote católico pero no romano. Fue recibido como sacerdote episcopal el 29 de Mayo de 2010 (un año y un día después de su entrada a la iglesia episcopal).

Cabe señalar que el Padre Alberto continúa estudiando y preparándose y está en camino de obtener su Doctorado en “The University of the South” en Sewanee, Tennessee. Si todo sale como está planeado, en Mayo de 2015 el Padre Alberto obtendrá ese doctorado.

Alberto considera que el regalo más grande que han recibido él y su esposa es el amor y apoyo que le ha dado tanta gente que, como yo, les queremos y admiramos. Y desde luego, el regalo que Dios les dio al bendecir su matrimonio con sus hijos Camila Victoria de 3 años y Alberto Felipe de 2 años. También considera un gran regalo ver el crecimiento de Christian Gabriel, de 19 años y quien ya asiste a la Universidad.

El Padre Alberto ha realizado una gran labor como Pastor en la Iglesia de la Resurrección, y nuevamente sus columnas aparecen en los diarios y su voz se escucha en la radio con la misma fuerza que siempre han tenido sus mensajes.

Pero todo en la vida son ciclos y retos, y ante el retiro del Padre Robert J. Deshaies, más conocido como el Padre Bob, quien desde 1995 fungió como Rector de la Iglesia Episcopal Saint Benedict de Plantation, Florida, la propia comunidad tuvo la iniciativa de dirigirse al Obispo Leo Frade para solicitar que el Padre Alberto fuera designado como su sucesor.

El Obispo Frade le propuso al Padre Alberto Cutié que aceptara ese nombramiento y él accedió a enfrentar ese nuevo reto.

Los que conocemos, y somos amigos de Alberto Cutié o del Padre Alberto como se le quiera llamar, nos regocijamos de su nombramiento y no dudamos de su éxito ante ese nuevo reto pastoral. Y aunque nos queda lejos, buscaremos la forma de visitarle de vez en cuando.

Suerte Alberto. Los extrañaremos.

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EL QUE MUCHO ABARCA, POCO APRIETA – MI OPINIÓN

Existe un consenso entre casi todos los cubanos de la diáspora, en desear la libertad de Cuba. Pero en lo que no hay un consenso es en una definición precisa sobre qué queremos decir cuando hablamos de la Libertad de Cuba, y más aún, si eso que queremos y defendemos es lograble o no.

Una buena parte de los cubanos entiende por libertad, el que se realicen elecciones libres en Cuba.  Sin embargo, no se toma en cuenta de que para que eso pueda suceder, tienen que pasar muchísimas otras cosas primero, tales como que el gobierno permita la existencia de partidos políticos que ofrezcan opciones diferentes, que exista una autoridad electoral independiente del estado, que haya un libre acceso a los medios de comunicación y que estos no sean oficiales y se tenga una Ley electoral que garantice la transparencia y el respeto a los resultados de los comicios.

Evidentemente en Cuba no existen en este momento las condiciones necesarias para tener elecciones libres, por eso, exigir la celebración de tales elecciones en este momento resulta utópico. No es realista.

Otros cubanos igualan la libertad de Cuba a deshacerse de los Castro. Recordemos esa frase que se hizo popular en Miami hace algunos años: “No Castro, no problem”.  Pero deshacerse de los Castro, aparte de que es casi imposible, no garantiza que la persona que llegue sea mejor, y podría resultar mucho peor como sucedió cuando se derrocó al gobierno dictatorial de Batista, únicamente para que el Castrismo Marxista se apoderara de Cuba.

Y cuando se pregunta que sugieren hacer para deshacernos de los Castro, las respuestas son divergentes, interesantes y desde luego imprácticas.

Hay un pequeño grupo que todavía cree en la viabilidad de una lucha armada, sin entender que para ello no tenemos ni los recursos económicos ni el apoyo internacional necesarios para integrar una fuerza militar, y que de hecho hay una oposición total internacional a una solución de ese tipo.

Otros dicen que lo que hay que hacer es apretar el embargo (que ya en Miami algunos llaman incorrectamente bloqueo).  No entienden de que el embargo es más permeable que un colador, y que a ninguna de las potencias económicas les interesa implementarlo ni mucho menos llevarlo al nivel de aislamiento económico a que se sometió a Sudáfrica para acabar con el apartheid.

Otros sugieren apoyar a los grupos de disidentes en Cuba, lo que en sí no es una mala opción, solo que por sí sola no llevará a la caída del régimen. El gobierno cubano tiene un poder de represión inmenso y cuando se vea en la necesidad de implementarlo, lo hará sin ningún tipo de miramientos.

A mí me gusta definir lo que quiero para Cuba, en términos de una visión u horizonte. En ese horizonte veo una Cuba  donde se respeten los derechos humanos, donde cada cubano pueda desarrollarse personal, profesional y económicamente y no tenga que salir del país a buscar oportunidades, donde la fuerza pública, en vez de dedicarse a controlar a los ciudadanos, se preocupe por protegerlos a ellos y a sus bienes, donde cada cubano pueda dedicarse a producir y generar riqueza y eso no se vea mal y donde la economía esté gobernada por las fuerzas del libre mercado dentro de un clima de justicia social, donde el capital no es más importante que el trabajo, ni el trabajo es más importante que el capital.

Esa es mi visión de una Cuba libre que por supuesto, tampoco se puede lograr de la noche a la mañana. Ningún cambio en Cuba puede ser súbito porque no están dadas las condiciones. Todo cambio tiene que venir del mismo sistema.  Nosotros no podemos forzarlos, pero deberíamos actuar como catalizadores cada vez que el gobierno abra una opción.

Es indudable que en Cuba ha habido cambios y no son tan cosméticos como algunos dicen. Para un gobierno como el de Cuba, los pasos que ha tomado después de décadas de inmovilismo, son gigantes. Para nosotros, los cambios todavía son demasiado pequeños y no nos satisfacen, pero representan un movimiento en la dirección correcta y deberíamos apoyarlos para ir preparando el camino para el día en que llegue al poder una nueva generación, menos dogmática y más práctica, que decida no sólo seguir dando pasos en la dirección correcta, sino acelerarlos.

Donde tenemos que ser muy fuertes es en exigir el respeto a los derechos humanos. Para esto si podemos contar con el apoyo de la mayor parte de la comunidad internacional. Tratar de ir logrando espacios y concesiones hacia la disidencia, lograr que se eliminen los actos de repudio y en algún momento, que exista la disposición de escuchar la opinión de otros.

Entendamos que los cubanos estamos solos. Por eso tenemos que pedir que si no nos van a ayudar seriamente, que no nos obstaculicen, y se promueva una normalización total de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos que marque el fin de la Cuba dividida y permita una reconciliación nacional, sin que eso signifique olvidar todo lo pasado. Algún día deberá haber un régimen de derecho que permita a la justicia actuar adecuadamente.

Mientras tanto, no busquemos lograr todo de una sola vez. Eso es imposible. Recordemos que el que mucho abarca, poco aprieta.

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VEINTE AÑOS DE UN CRIMEN INJUSTIFICABLE – MI OPINIÓN

No hay nada más inaceptable en una sociedad que el asesinato a mansalva, matar por el placer de hacerlo, ser asesino porque se disfruta matando. Eso solo lo pueden hacer personas de mentes enfermas, de mentes diabólicas y carentes de todo sentimiento. Personas para las que la vida no vale nada.

Hablo de eso y seguramente que a todos los amigos que leen mi columna, les salta a la mente al Holocausto judío, a los campos de concentración de Auschwitz donde criminales de la Alemania Nazi ejecutaban a los judíos en cámaras de gas. Es uno de los hechos más denigrantes que ha vivido Europa. Pero el hecho a que me refiero ocurrió en América, muy cerca de aquí, a 7 millas de la salida de la Bahía de la Habana y es uno de los hechos más denigrantes que ha vivido América y en particular, Cuba.

En Cuba se ha matado a mucha gente. Muchos han caído en los paredones de fusilamiento, otros en diversas y variadas circunstancias. Miles, decenas de miles han muerto en el estrecho de la Florida tratando de escapar de Cuba al zozobrar sus frágiles embarcaciones.

Pero hay dos casos particulares que los cubanos jamás podremos olvidar: El primero fue el derribo de las avionetas de los hermanos al rescate en el que aviones MIG del gobierno de Cuba abatieron a dos avionetas desarmadas volando sobre aguas internacionales.

El otro es quizás el más detestable y horrible. Sucedió hace 20 años, en la madrugada del 13 de Julio de 1994. Esa madrugada, aproximadamente a las 3 de la madrugada, aprovechando la oscuridad de la noche, un grupo de 72 cubanos entre los que había hombres, mujeres y niños se subieron a un barco remolcador llamado “13 de Marzo”.

Su idea era huir de Cuba, navegar 90 millas y llegar a la Florida. Pensaron que el remolcador, que hacía poco tiempo había sido sometido a un mantenimiento y a una renovación integral, les serviría para su travesía. Sigilosamente abordaron la embarcación. En un momento dado, a las 3:15 de la madrugada, arrancaron los motores y comenzaron su recorrido desde la Bahía de la Habana.

Obviamente los motores sonaron al arrancar y ese ruido fue detectado. El remolcador comenzó su travesía hacia la libertad, mientras las autoridades cubanas comenzaban su persecución. Otro remolcador intentó interceptarlo y forzarlo a dirigirse hacia un muelle. Otros remolcadores se unieron a la persecución. Apenas habían salido de la bahía cuando aparecieron otros barcos que los esperaban.

O sea, el gobierno cubano se había enterado del intento de fuga, y estaba preparado para cazarlos e impedir su intento. Esos barcos, utilizaron mangueras para lanzar chorros de agua a presión hacia el “13 de Marzo”.  Este remolcador estaba construido con madera, lo que lo hacía frágil ante el embate del agua a alta presión.

Unas 7 millas afuera de la bahía, resultó evidente que el remolcador no podría escapar, y detuvo su marcha para rendirse, pero el acoso no cedió. Los asesinos que iban a bordo de los otros barcos, buscaban hundirlos, ahogarlos, matarlos. No les interesaba capturarlos.

Guardacostas de la marina cubana llegaron al lugar, pero se abstuvieron de intervenir y dejaron que los chorros de agua a presión destruyeran poco a poco al remolcador “13 de Marzo”. Los potentes chorros de agua barrían la cubierta del remolcador y arrastraban hacia el mar a hombres, mujeres y niños, pero no paraban, buscaban que se ahogaran, Querían matarlos. Eran criminales asesinando con placer.

Hombres, mujeres y niños cayeron al mar y comenzaron a ahogarse pero nadie hizo ningún intento por rescatarlos, todo lo contrario. Los barcos embestían a las personas que lograban nadar y los hundían. Era una masacre que no se detenía. A las 4:50 AM el remolcador se hundió junto con aquellos que se habían refugiado en su interior. Al final, 41 personas entre las que se encontraban hombres, mujeres y niños habían muerto y solo 31 habían logrado sobrevivir.  El Capitán que dirigió la operación, de apellido Machín fue condecorado.

El hecho fue denunciado por Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos emitió un informe donde acusaba al gobierno cubano de homicidio deliberado.

Aunque hubo fuertes protestas por parte de muchos países el gobierno cubano no hizo nada y al final todo quedó como antes, pero este hecho permanecerá para siempre como uno de los días más tristes de la historia cubana.

Hoy, a 20 años de ese crimen, todos los cubanos de buena voluntad levantamos nuestra voz, elevamos una oración y encenderemos una vela en memoria de los muertos.

Nosotros creemos que ya es momento de que haya una reconciliación entre todos los cubanos, pero eso no quiere decir que olvidemos hechos como el del remolcador 13 de Marzo. Algún día Dios y la justicia, les pedirán cuentas a esos asesinos.

Descansen en paz las víctimas del hundimiento del remolcador “13 de Marzo”.

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NOTA: Pido disculpas por la irregularidad de mis últimas columnas y Tweets, pero tengo una falla en mi computadora de trabajo donde he perdido información que creída respaldada, y el servicio de reparación del fabricante ha estado colmado de ineficiencias y retrasos. Todavía hoy, desconozco cuando la tendré de regreso.

JORGE ROS: CARTA ABIERTA A RAÚL CASTRO

Junio 23 de 2014

Sr. Raúl Castro Ruz Primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente del Consejo de Estado de Cuba.
Presente.

Me imagino que usted habrá leído o conocido las declaraciones que el pasado miércoles 18 de Junio realizó el conocido cantautor cubano Silvio Rodríguez, quien afirmó que en su recorrido por los diferentes barrios de la isla, aprendió (y lo cito textualmente) que “la gente está mucho más jodida de lo que pensaba y que su recorrido le ha servido para conectarse con la realidad de su país”, y usted no podrá cuestionar la validez de lo dicho por él, ya que no es una persona ajena al gobierno de Cuba, no es un “agente al servicio del enemigo”. Todo lo contrario, Silvio Rodríguez es un reconocido defensor de la revolución, que fue por años miembro de la Asamblea del Poder Popular.

También Silvio Rodríguez tocó el tema del acceso casi nulo a la Internet, comentando que la dificultad tecnológica de instalar el cable submarino que conecta a Cuba con Venezuela ya fue superada.  Eso quiere decir que ya no hay razones para que el servicio de Internet pueda ampliarse, y hacerse accesible a casi la totalidad de la población.

Yo quiero hacer notar que Cuba siempre fue de los países punteros en el acceso a todos los avances tecnológicos en telecomunicaciones, siendo de los primeros países en el mundo en ofrecer servicios de telefonía, radio, televisión y televisión a color. Hoy en día es uno de los países más atrasados y con acceso más lento y restringido ala internet.

Es muy probable que usted no conozca lo mal que está la gente, porque seguramente cuando visita alguna zona, la “maquillan” para que no note lo malo, y las estadísticas y reportes que le pasan son “alterados” para que las cifras no representen la realidad de que la gran mayoría de la gente está mal, muy mal. La economía cubana no despega, no hay suficientes empleos y nadie ve un horizonte atractivo en su futuro.

Por eso la gente se va de Cuba. No son desertores y la mayoría ni siquiera se preocupa por la política, sino de ellos mismos, de cómo viven y de cómo viven sus familias, y buscan fuera lo que no pueden encontrar en su patria. Eso es triste, muy triste, pero es muy real.Sucede cotidianamente.

Casi a diario leemos que algún deportista o músico o bailarín o lo que sea, aprovechó un viaje al exterior y decidió quedarse. Y es que la gente es capaz, estudia, se prepara, pero no tiene oportunidades para desarrollarse, para crecer tanto profesional como económicamente en Cuba. Y no es lógico que eso suceda; más bien es trágico que Cuba pierda continuamente su talento, y eso tiene causas que son identificables y tienen solución a corto plazo.

En Cuba hay muchas carencias y mucha pobreza, y hay que hacer algo radical para cambiar esa situación. Usted seguramente recuerda como vivía el cubano en 1959 y puede darse cuenta de que mientras en casi todos los países del mundo ha habido notables avances, en Cuba ha habido estancamiento y retroceso. El plan de la revolución no funcionó como se esperaba y usted sabe que el famoso embargo (al que llaman bloqueo) no tiene nada que ver con ello. Y cuando un plan no funciona se debe cambiar por otro que presente alternativas y oportunidades.

Por otro lado, es falso que todos los cubanos que viven fuera de Cuba, o aquellos que dentro de la isla opinan diferente al gobierno sean malos, sean traidores y mucho menos delincuentes. Esos cubanos quieren mucho a Cuba y lo que desean es que se realicen cambios para mejorar la situación económica, para que la gente viva mejor, para poder opinar sin ser atacados y tildados de traidores y para que el país progrese. Ellos son la manifestación de un efecto y no una causa.

La causa raíz del problema es un sistema económico, político y social que no genera riqueza ni oportunidades, que no agrega valor a la economía y solo consume recursos. El país no es sustentable y tiene que ser subsidiado por otros. Eso necesita cambiarse cuanto antes.

Cuando no se deja a la gente expresarse, cuando no se escuchan sus necesidades, sus problemas y carencias, cuando las personas no puedenprotestar por alguna situación y todo se resuelve utilizando la fuerza y la violencia, cuando se golpea a disidentes o cuando se encarcela a las personas no se resuelve ningún problema, porque no se está atacando la causa, sino el efecto. No se puede mantener un estado fallido a base de golpes y represión. Hay que hacer que el estado funcione y usted es la única persona que puede hacer que eso suceda.

La mayoría de los cubanos, lo que desea es una reconciliación nacional y trabajar juntos en un país que sea factible, que tenga una economía sustentable y donde no se encarcele a nadie por tener ideas diferentes sobre cómo se deben hacer las cosas. Si el gobierno cubano se abre a recibir propuestas y explorar nuevas posibilidades, en vez de ser criticado será aplaudido.

Y no se trata de inventar la rueda. Ya se sabe que el progreso solo se produce en los países con una economía libre, que respetan la iniciativa y la creatividad de las personas, que aceptan la propiedad privada de los bienes de producción y que respetan las reglas de una economía de mercado y permiten que la ley de la oferta y la demanda produzcan el equilibrio.

Usted mismo lo ha reconocido cuando ha iniciado algunas reformas, pero han sido cambios muy tímidos. Las reformas tienen que ser mucho más profundas y abarcar a toda la cadena de suministro y no únicamente a parte de ella. Hay que buscar un sistema eficiente y se tiene que incentivar la producción y el consumo y no frenarlas. ¿Cómo podría afectar a Cuba un sector privado que haga funcionar eficientemente todo lo que la burocracia gubernamental no ha logrado y que en la práctica impide y frena?

Generar riqueza no es malo, ganar dinero no es malo, y el gobierno tiene que romper ese paradigma de criminalizar a las personas que ponen negocios y crecen. Mientras más personas ganen dinero, mientras más riqueza se genere y mientras más negocios crezcan, mejor le irá a Cuba y el estado tendrá más recursos obtenidos por la vía fiscal para realizar sus funciones.

Asimismo, la función principal de la policía no es reprimir. Las fuerzas policiales tienen que cambiar su enfoque para convertirse en protectoras de los ciudadanos. La policía debe dedicarse a cuidar la seguridad y el patrimonio de los cubanos y no a reprimirlos por pensar diferente.

Y nótese una cosa: En todo lo que he mencionado hasta ahora, no hay nada que implique a los norteamericanos. Ese es otro paradigma que hay que acabar de una vez por todas. Los culpables de que las cosas no funcionen en Cuba, somos los propios cubanos. Ya basta de buscar a quien echarle la culpa. La culpa es nuestra y nosotros tenemos que arreglarla. Sin duda, los principales pasos le corresponde tomarlos al gobierno.

Hay que trabajar en lo interno para lograr todo eso, y en lo externo se debe fomentar la normalización de las relaciones políticas y económicas con todos los países, incluyendo desde luego a Estados Unidos. Yo estoy seguro que Washington no se opondrá a eliminar cualquier restricción, si ve que la propia Cuba las está eliminando. De hecho, el presidente norteamericano Barack Obama le acaba de enviar un mensaje con el Sr. José Mújica, presidente de Uruguay, invitándole a profundizar en las reformas y a liberar al contratista Alan Gross.

Recuerde que hace años las relaciones entre Estados Unidos y China eran nulas. Entonces, el presidente Richard Nixon aprovechó unos juegos de Ping Pong y envió un mensaje al gobierno chino, los países se acercaron y el resultado ha sido palpable. Por eso Cuba tiene que hablar con Estados Unidos. Por su cercanía a Cuba, su capacidad económica y la gran cantidad de ciudadanos de origen cubano que ahí residen, Estados Unidos es el socio ideal para la economía cubana. Por eso hay que hacer tratados y hay que fomentar el acercamiento, la amistad, el comercio y la inversión.

Pero Cuba tiene que cambiar mucho más, señor Castro, no para complacer a nadie, sino por propia voluntad y por necesidad imperiosa de viabilidad económica. Tiene que cambiar porque no debe satisfacer a nadie el tener que usar la fuerza a ultranza contra cubanos que piensan y proponen opciones diferentes a la oficial. Tiene que cambiar, porque necesitamos un país incluyente para todos los cubanos, sin la necesidad de tener preso a nadie por pensar diferente. Tiene que cambiar para tener un país donde todo cubano encuentre un espacio para desarrollarse y crecer sin tener que buscar playas ajenas.

Por eso le escribo esta carta, que no lleva otra idea que el deseo de ver a mi Cuba desarrollarse y a su gente feliz. No debe haber una separación entre los cubanos de allá y los de acá. No debe haber una Cuba dividida. Pero la solución la tiene el gobierno cubano que usted preside. Cuba tiene que dar un paso al frente.

El pueblo desea un cambio. Responda a ese deseo, y conviértase en agente de ese cambio. Hágalo sin temor. No tiene caso prolongar el sufrimiento del pueblo cubano.

Sinceramente

Ing. Jorge Ros

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