EL CRISTIANISMO EN ESTADOS UNIDOS – MI OPINIÓN

Un tema muy controversial lo ha sido el tema de la religión en los Estados Unidos, y en particular el cristianismo. Muchas personas toman en cuenta la religión de los candidatos antes de decidir otorgar su voto, pero para muchos otros, la religión es intrascendente al depositar su voto.

Según una encuesta realizada a 44 naciones industrializadas por el Pew Global Attitudes Project, Estados Unidos e Irlanda, son los dos países donde los ciudadanos dan más importancia a la religión. En otra encuesta realizada por Gallup, el 41% de los estadounidenses declaró asistir regularmente a los servicios religiosos, cifra que contrasta con el 25% de los Israelíes, el 15% de los franceses y el 7% de los británicos.

Si consideramos que la moderna nación americana, comenzó a formarse con la llegada de los peregrinos y el establecimiento de las primeras colonias, podemos afirmar que casi la totalidad de ellos eran cristianos de diversas denominaciones incluyendo puritanos, anglicanos, católicos, calvinistas, etc.

Comentemos brevemente las características principales de las principales versiones del cristianismo que practican los fieles en Estados Unidos.

El Catolicismo normalmente se refiere a la Iglesia católica romana, o sea, iglesias que se encuentran en completa comunión con el Obispo de Roma al que llaman Papa y que en conjunto reúnen a más de mil millones de fieles (una sexta parte de la población mundial y más de la mitad de todos los fieles cristianos). La principal característica distintiva de la Iglesia católica romana es el reconocimiento de la autoridad y primacía del papa, obispo de Roma, como sucesor apostólico de San Pedro.

Sin embargo hay varias Iglesias que también son “católicas”, y que tienen sucesión apostólica desde San Pedro, pero que no reconocen la autoridad del Obispo de Roma (Papa), como las Iglesias ortodoxas, las antiguas iglesias orientales, la Iglesia asiria del Oriente y las Iglesias que constituyen la Comunión Anglicana, incluyendo a la Iglesia Episcopal.

La Iglesia Anglicana deriva su nombre del latín “ecclesia anglicana”, que significa iglesia inglesa, y describe a las iglesias que siguen las tradiciones litúrgicas y conceptos teológicos desarrollados tanto por la Iglesia de Inglaterra, como por las provincias eclesiásticas de la Comunión Anglicana. También se utiliza en lo referente a las iglesias anglicanas sin comunión con el arzobispo de Canterbury (en el Reino Unido) y muchas otras que son completamente independientes.

El calvinismo (a veces llamado tradición Reformada, la fe Reformada o teología Reformada) es una teología protestante que pone el énfasis en la autoridad de Dios sobre todas las cosas. Fue desarrollada por el reformador religioso francés del siglo XVI Juan Calvino.

La tradición reformada incluye a reformadores británicos como Thomas Cranmer y John Knox. Sin embargo, debido a la influencia de Calvino la tradición llegó a conocerse con el nombre de calvinismo. Hoy en día, muchos utilizan ese término para designar las doctrinas y prácticas de las iglesias Reformadas.

La religión Anglicana y la Episcopal son iglesias católicas reformadas.

Las iglesias cristianas reformadas incorporan ideas de Calvino, así como  muchos de los conceptos introducidos por Martín Lutero que se opuso a los abusos de los Papas de esa época y a las modificaciones introducidas por ellos. Lutero buscaba regresar al Catolicismo a sus raíces históricas tradicionales. Todo ellos hizo crisis en el gran cisma provocado por la Reforma que dividió al catolicismo y al cristianismo.

Sin duda, las ideas de Calvino y Lutero fueron las que nutrieron el cisma con sus protestas. Por eso a la Reforma se le llama Reforma Protestante y se acostumbra designar a las diferentes iglesias  que adoptaron algunos de esos conceptos como iglesias protestantes.

Los puritanos conforman una parte radical del protestantismo, de confesión calvinista, que rechazaba tanto a la Iglesia Católica Romana como a la Iglesia Anglicana. Tuvo su origen en el periodo reformista inglés que se desarrolló durante el reinado de Isabel I. El dogma central del puritanismo es la autoridad suprema de Dios sobre los asuntos humanos.

Se llama iglesia congregacional a cualquier iglesia cristiana protestante de origen calvinista que practica el gobierno “congregacionalista” (o sea de la propia iglesia). En este sistema cada congregación maneja sus propios asuntos de manera independiente y autónoma.

En Inglaterra, los primeros congregacionalistas fueron llamados “separatistas” o “independientes” para distinguirlos de los presbiterianos, que son igualmente calvinistas. En ese país algunas congregaciones todavía se denominan “independientes”.

El presbiterianismo es una rama del protestantismo basada en la doctrina de Calvino y con raíces en la Reforma Protestante en Escocia y las ideas de John Knox. Hay más de 55 millones de cristianos presbiterianos y reformados en el mundo, agrupados en su mayoría en la Alianza Reformada Mundial, que suelen estar integradas también en el Consejo Mundial de Iglesias.

Al llegar los peregrinos a América, algunas de las colonias fueron formadas por colonos que pertenecían a una misma religión y querían practicarla libremente. Así, La colonia de Massachusetts fue establecida por puritanos separatistas (congregacionalistas), la de Pennsylvania fue formada por cuáqueros, la de Maryland fue formada por católicos romanos y la de Virginia fue creada por anglicanos.

Los cuáqueros son un grupo religioso protestante fundado en Inglaterra en 1648 por George Fox, que carece de culto, credo, ritual ni jerarquía eclesiástica y defiende la sencillez, el igualitarismo y la honradez. Creen que cada persona posee una dosis de espíritu santo, a través de una luz interior, y para ellos la figura de Jesús es un ejemplo de la revelación de la voluntad de Dios a la humanidad.

Fueron los puritanos de Plymouth, liderados por su primer gobernador William Bradford quienes proclamaron por primera ocasión el Día de Acción de Gracias (Thanksgiving) que hoy en día es una de las festividades más importante de Estados Unidos y es celebrada por personas de todas las denominaciones religiosas, incluyendo no cristianos.

Otros grupos o iglesias cristianas importantes en Estados Unidos son los Evangélicos y los Bautistas. Las iglesias evangélicas son congregaciones protestantes que tienen tres creencias básicas: La Trinidad, la salvación sólo por medio de la fe en Cristo y la infalibilidad bíblica. Se caracterizan por usar la evangelización con una fe bíblicamente orientada. Defienden una libre interpretación de la Biblia.

Los bautistas o baptistas son un grupo de iglesias cuya doctrina considera que el bautismo debe realizarse únicamente a los creyentes adultos (y no a los niños), y que hay que hacerlo por inmersión en agua. La Alianza Mundial Bautista tiene más de 42 millones de miembros en más de 177.000 congregaciones. En 2002, había más de 100 millones de bautistas en todo el mundo, y más de 33 millones en Norteamérica. Las iglesias bautistas son consideradas protestantes, aunque algunos bautistas repudien esta identidad.

De todas las variantes del cristianismo, Los presbiterianos fueron los que tuvieron mayor importancia en el desarrollo inicial de la democracia de Estados Unidos y la Constitución se inspiró en buena medida en la forma de gobierno representativo de los presbiterianos.

En consecuencia podemos afirmar que la formación de Estados Unidos como nación estuvo totalmente influenciada por el cristianismo, y de manera particular por el presbiterianismo. Estados Unidos tiene raíces cristianas y eso es independiente de que se reconozca el derecho a la libertad de culto. Cualquiera puede practicar la religión que desee, pero no puede negar que está en un país fundado bajo raíces cristianas.

Según las estadísticas más recientes que pude integrar, el 78.4% de los habitantes de Estados Unidos se reconocen a sí mismos como cristianos, y de ellos, el 23.9% se reconoce como Católicos Romanos, el 51.3% se define como protestantes y un 3.2% son cristianos de otras denominaciones.

Ese 51.3% de Protestantes, se integra de la siguiente manera:

Baptistas

17.2%

Metodistas

6.2%

Luteranos

4.6%

Sin Denominación

4.5%

Pentecostales

4.4%

Presbiterianos

2.7%

Anglicanos/Episcopales

1.5%

Congregacionalistas

0.8%

Adventistas

0.5%

Reformados

0.3%

Protestantes sin   especificar

4.9%

Otros

3.7%

Un 4.7% de los norteamericanos dicen pertenecer a otras religiones:

Judíos

1.7%

Budistas

0.7%

Musulmanes

0.5%

Hinduistas

0.4%

Otras   Religiones

1.4%

 

Hay personas que se dicen ateas o agnósticas y que representan un 16.1% y un 0.8% que no quiso responder. Puede haber pequeños errores por agrupamiento y redondeo.

En resumen, Estados Unidos es un país de raíces cristianas desde los primeros colonos que llegaron, buscando entre otras cosas libertad religiosa. Estados Unidos siempre ha estado influenciado por el cristianismo tanto en su cultura como en su vida política. Esa influencia cristiana se mantiene hasta nuestros días aunque algunos pretendan negarlo. La libertad religiosa que hoy gozamos no puede ni debe confundirse con el respeto y el reconocimiento a nuestras raíces cristianas.

Hasta ahora, todos los presidentes de Estados Unidos habían sido de raza blanca y de religión protestante, con la excepción de Tomas Jefferson que era deísta y de John Kennedy que es el único presidente Católico Romano que ha tenido el país.

Y en cuanto al actual presidente, Barack Obama, el primer presidente afroamericano de Estados Unidos, y sobre quien se han dicho innumerables falsedades, es protestante congregacionalista, o sea es cristiano.

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FIDEL SE EQUIVOCÓ Y YA NO VIBRA EN LA MONTAÑA – MI OPINIÓN

Durante la mayoría de los años que lleva en el poder la revolución castrista, poetas, músicos y cantantes, han tenido que cantar odas y celebrar los llamados “aciertos” del anciano líder, y es que Fidel Castro, oficialmente, nunca se equivocó.
Acabó con la “explotación del hombre por el hombre” y para hacerlo, todas las empresas y negocios privados que había en Cuba fueron nacionalizados y en la misma palabra, se entendía que nacionalizar equivalía a estatizar porque el estado era la patria y la patria y el estado eran Fidel. Así, comenzó la “explotación del hombre por el estado”.

Y los trovadores cantaban “Cuba que linda es Cuba” a un Fidel que vibraba en la Montaña, y en coro cantaban que sin los Yanquis querían más a Cuba, sin faltar aquello de que los que la defendían la querían más en una clara alusión a los llamados contra-revolucionarios que se oponían a las medidas estatizantes. Convertidos en gusanos, los contra-revolucionarios comenzamos un éxodo que nunca se ha detenido.

Los cubanos comenzaron a llegar a un Miami que era un pueblo pequeño cuya economía se sustentaba en los gastos de los norteamericanos millonarios que venían durante el invierno a resguardarse del frío en las playas miamenses. Un pueblo que solo vivía parte del año.

Pero cincuenta y cinco años después, la laboriosidad, la creatividad y el esfuerzo de los primeros cubanos han hecho crecer prodigiosamente a Miami, atrayendo a centroamericanos, puertorriqueños, dominicanos, mexicanos, etc. Hoy Miami es una de las principales metrópolis de Estados Unidos, y una ciudad donde los latinoamericanos se sienten como en su casa. Es, simbólicamente, la Capital de Latinoamérica.

Desde luego, asignarle solo a los cubanos la pujanza del Miami de hoy, sería negar el aporte de los demás latinoamericanos, pero sin duda, la pujanza no habría existido sin el motor que fue la emigración cubana que ha sido de las más positivas para los Estados Unidos en términos económicos y culturales. Los cubanos vinieron a hacer en Miami y en Estados Unidos lo que no se les permitía hacer en su país.

Simultáneamente al avance de Miami, la Cuba comunista retrocedía. Iba para atrás. La economía cayó, la productividad se perdió, y hasta el azúcar escaseó. Cuba se descapitalizaba día con día porque país que no genera riqueza se descapitaliza pero Fidel logró meter a Cuba dentro de los subsidios soviéticos por muchas décadas. Gracias a eso, en Cuba podía haber algunas cosas para consumir. Pero eso se acabó al caer el Estado Soviético. Entonces el nivel de vida se acabó de desplomar, y si antes había núcleos de pobreza comenzó a existir pobreza extrema.

Fidel, sin equivocarse, fue pésimo en hacer que el país funcionara y fuera sustentable. Pero siempre hubo alguien que pagó por mantener a Cuba. Hugo Chávez adoptó a Cuba dentro de su intento de heredar de Fidel el liderazgo revolucionario latinoamericano, y lo hizo conscientemente, aún en detrimento de la propia población venezolana.

Y mientras Miami crecía y se llenaba de negocios, repartos y rascacielos, la Habana se caía (y se sigue cayendo) en ruinas. Pero los trovadores seguían cantándole al Fidel que vibraba en la montaña, mientras la bandera del Rubí, las cinco franjas y la estrella, se despedazaba en jirones.

Lo más cercano a una equivocación oficial que Fidel pudo haber cometido, fue envejecer y enfermarse, sin que nadie se explique cómo ha podido sobrevivir hasta ahora, vestido con unos pants y chaqueta deportivas que le sirven para ocultar todos los tubos y dispositivos que debe tener conectados para poder subsistir.
Raúl Castro heredó el poder sin el carisma de Fidel, pero supo afianzarse en el mando y reconocer que la Habana ya no aguantaba más, que Cuba ya no aguantaba más y entonces poco a poco fue introduciendo cambios que lentamente fueron alejando a Cuba del Marxismo Fidelista hacia un Capitalismo Totalitario.

Pero todo se fue haciendo poco a poco, muy lentamente, a imagen y semejanza de Vietnam, ya que el modelo de Raúl es básicamente vietnamita. Pero la bomba fue la nueva Ley de Inversiones Extranjeras que significaba que todas las nacionalizaciones y estatizaciones que Fidel Había hecho habían sido un error y ahora hacía falta que regresaran los inversionistas, los Capitalistas. De repente, los enemigos de la revolución se convirtieron en los amigos a cortejar.

La aprobación unánime de la ley el pasado 29 de Marzo, lleva el mensaje oficial implícito de que Fidel se había equivocado y que las estatizaciones y expropiaciones solo habían sido el primero de cientos de errores que destrozaron el país. Con el último Sí de la votación unánime, se cimbró la Sierra Maestra y Fidel dejó de vibrar en la montaña. Y el Rubí, las cinco franjas y la estrella, esbozaron una sonrisa por primera vez en muchos años.

La nueva Ley configura los cambios económicos más radicales que el gobierno de Raúl Castro ha emprendido y permite la inversión extranjera en todos los sectores con excepción de la salud, la educación, las instituciones armadas y los medios de comunicación, que seguirán siendo estatales. Llama la atención que no se mencione ni se toque el sector bancario. ¿Podrán los Bancos Extranjeros establecerse en cuba nuevamente?

La ley también incentiva la inversión extranjera con un régimen fiscal muy favorable. Los cubanos de Estados Unidos no están excluidos en la misma e incluso algunos han manifestado su interés en invertir. Esto quiere decir que después de que Fidel expropió todas las industrias cubanas y muchas de ellas resurgieron en Estados Unidos, ahora se recibe con los brazos abiertos y se ofrecen garantías a los que quieran ir.

O sea, la nueva ley permitiría que el ron Bacardí, el café Pilón, los refrescos Jupiña, Materva, Ironbeer y Cawy, las galletas Gilda, la malta Hatuey, los frijoles Kirby, el agua de Violetas de Agustín Reyes y muchos otros productos más, incluyendo algunas variantes desarrolladas en el exilio, pudieran llegar a producirse en Cuba, pero ahora por filiales de empresas norteamericanas, no cubanas. Que irónico sería que la empresa norteamericana que fundó Don Ramón Puig “el Rey de las Guayaberas” llegara a poner una filial en el país donde nació. Lo cierto es que el tiempo está demostrando que la razón siempre estuvo de nuestra parte, y el equivocado siempre fue Fidel y todo el sufrimiento y todas las muertes fueron innecesarias, y ese sufrimiento aún no termina.

Desde luego, aunque la ley es un gran paso que necesariamente se debe apoyar, y es un movimiento en la dirección que la mayoría de los cubanos queremos, tiene algunas fallas. En primer lugar es muy general, no tiene un reglamento que la haga bien explícita y eso la hace discrecional y lo discrecional abre las puertas a la corrupción. En segundo lugar, no contempla la posibilidad de que los cubanos que han establecido negocios puedan asociarse con inversionistas o empresas extranjeras. En Tercer Lugar, Cuba no tiene un marco legal sólido, con tribunales independientes del gobierno que aseguren una protección jurídica real a los inversionistas. En cuarto lugar Cuba no tiene una legislación confiable en materia de propiedad industrial, patentes y marcas. Por último, no se permite la contratación directa de personal por parte de las empresas que tendrían que utilizar los servicios de empresas proveedoras de personal propiedad del gobierno.

Sin embargo es un paso en la dirección adecuada. Cuba definitivamente se mueve hacia la libre empresa y el libre mercado, hacia el capitalismo. O dicho de otra manera, Cuba definitivamente está en el proceso de deshacer todas las medidas que tomó la revolución, y poco a poco va desbaratando las equivocaciones de Fidel. Es de pensar que solo será cuestión de tiempo para que otros cambios permitan la contratación directa de personal y el establecimiento de franquicias. Igual que China y Vietnam, Cuba se está transformando de un Totalitarismo Marxista en un Totalitarismo Capitalista. (Vean mi columna COMUNISMO DE MERCADO ¿PUEDE SER EL FUTURO PARA CUBA? que publiqué el 24 de Junio de 2013 siguiendo el link http://bit.ly/1fWBaGL)

La prestigiosa revista “The Economist” de esta semana se hace eco de los cambios en Cuba, los clasifica de permanentes e irreversibles y hace notar que es el momento de eliminar el Embargo. Textualmente dice “Si no es ahora, ¿Cuándo?” y señala que los inversionistas norteamericanos y cubano-americanos podrían verse privados de muchas oportunidades de negocios que serían aprovechadas por Brasil, China, Rusia y Europa.

Aparte comenta que sin duda, los días del embargo están contados porque el Embargo en sí es una reliquia que sólo se compara a la Cuba de Fidel. Pero la Cuba de Fidel está siendo desarmada y el embargo continúa, a pesar de que no aporta ninguna utilidad y su peso político se ha desvanecido al ir cambiando el mapa electoral norteamericano. Estados Unidos se está tardando en reaccionar a los cambios en Cuba y es el único perjudicado.

Desde luego, hay que añadir un punto que no se ha comentado y es la falta de respeto a los derechos humanos. Ahí Cuba no ha cambiado, Esa es una asignatura que todavía está pendiente. La inversión extranjera requiere un marco social y político estable y Cuba solo lo proporciona mediante la represión de aquellos que opinan diferente al gobierno. Es de esperar que el desarrollo económico y el crecimiento de una clase media fuerte traigan aparejada la necesidad de una reforma política, pero eso no se puede prever ni garantizar y en este momento no está contemplada.

Sin embargo, Cuba está cambiando cada vez a pasos más rápidos, ya Fidel no vibra en la montaña y sus equivocaciones ya son de facto oficiales y están siendo revertidas; ya los yanquis no se ven como enemigos sino como posibles socios a los que hay que cortejar y atraer y los cubanos de la diáspora dejaron de ser gusanos, con la excepción de una masa etérea y sin definición a la que llaman “Mafia de Miami”. Ya no son vistos como traidores sino como posibles inversionistas.

Hoy más que nunca se puede prever que un día no muy lejano llegará una reconciliación nacional total sin un Fidel que vibre en ninguna montaña, y la bandera del Rubí, las cinco franjas y la estrella ondeará orgullosamente bajo el cielo azul de Cuba para todos los cubanos por igual. En el horizonte, ya se vislumbra el día que Willy Chirino presagió cuando cantó “ya viene llegando”.

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DEVALUACIÓN, TIPO DE CAMBIO Y OTRAS COSAS

Es tema importante dentro de la situación económica actual de Venezuela, el tipo de cambio y las devaluaciones abiertas o encubiertas a la moneda, en su caso el Bolívar. Pero el problema de los tipos de cambio y las devaluaciones no se limita a Venezuela. Hay muchos otros países con problemas económicos similares. En América están los casos de Cuba y Argentina.

Pero la mayoría de las personas escucha hablar de esos términos y siente sus efectos sin conocer exactamente qué son o que implican y porqué se llega a situaciones de crisis que los involucran. Trataremos de explicarlo.

La moneda se utiliza para facilitar la compra y venta de mercancías. Si no existiera, todo sería a base de trueques, por ejemplo, te doy dos botellas de Ron por un saco de Azúcar.  Pero imagínense como sería la vida si todo fuese a base de trueques; por eso en un pueblo de Turquía llamado Lidia, aproximadamente en el año 680 A.C. se comenzó a acuñar monedas. Hoy todos los países tienen la suya y algunos comparten una común como los países de la zona del Euro.

La moneda de un país sirve para realizar transacciones dentro de un país, pero para hacer transacciones internacionales hay dos monedas que son las únicas que se aceptan: El dólar norteamericano y el Euro de la Comunidad Europea. Cuando un país necesita comprar algo a otro país necesita primero comprar los Dólares (o Euros) necesarios. El Dólar se compra y se vende en todos los países. Como todo lo que se compra y vende, el dólar tiene un precio. El precio del dólar expresado en la moneda de un país es lo que se conoce como “Tipo de Cambio”.

El mercado en el que se compran y venden los dólares puede ser  libre, o sea, sujeto a la Ley de la Oferta y la Demanda o Controlado, donde el gobierno establece el precio a que se compra y vende. En el primer caso el tipo de cambio es flexible pues sube o baja según las condiciones del mercado y en el segundo caso es un tipo de cambio fijo y no cambia, pase lo que pase mientras el gobierno pueda mantenerlo.

Si además de controlar y fijar el valor del tipo de cambio, el gobierno pone restricciones en cuanto a la cantidad y condiciones a las que se pueden comprar y vender dólares se tiene lo que se llama un Control de Cambios. Siempre que hay un control de cambios, nace un mercado negro donde se compran y venden dólares al margen del control del gobierno. El tipo de cambio del Mercado Negro es libre y flexible pero siempre es más alto que el que habría si no existieran los controles. La corrupción ayuda a fabricar millonarios cuando se permite a algunos comprar dólares al precio controlado y venderlos en el mercado negro.

Las reservas internacionales son recursos financieros en divisas (normalmente controlados por el Banco Central) con los que cuenta un país para garantizar los pagos de los bienes y servicios que importa y el pago de los vencimientos de su deuda externa, así como para evitar ataques especulativos y mantener estable su moneda. Existen muchos modelos y criterios para establecer el nivel adecuado, desde modelos complicados hasta modelos simplistas como los que establecen que deben ser el equivalente al valor de las importaciones requeridas por el país por un año.

Cuando el tipo de cambio es flexible, no se puede hablar de subvaluación o sobrevaluación de la moneda porque se está ajustando continuamente. No ocurre así cuando el gobierno establece un tipo de cambio fijo.

Si el dólar está subvaluado, es muy barato y la demanda aumenta pues las importaciones salen más baratas igual que viajar al extranjero. Las exportaciones se hacen más caras y se exporta menos y si se tiene que mantener el precio, la ganancia es menor o desaparece. La consecuencia es que salen más dólares de los que entran y el gobierno tiene que hacer uso de las reservas para cubrir ese déficit. Si esto no se remedia, las reservas se van agotando y el país se queda sin dólares. Esto es lo que ha pasado recientemente en Venezuela. La única solución es devaluar la moneda. Algunos gobiernos tratan de demorar la devaluación estableciendo un control de cambios, pero esto no soluciona nada y lleva a otros problemas.

Si el dólar está sobrevaluado, es muy caro y la demanda baja pues las importaciones son caras, pero las exportaciones se hacen más baratas y se exporta mucho. Entran muchos más dólares que los que salen y las reservas aumentan desproporcionadamente. Esta ha sido la situación en China los últimos años. Esto limita el poder de compra de las personas y eventualmente tiene que revaluarse la moneda.

Los gobernantes subordinan la Economía a la Política al tomar decisiones populistas pero saben que una devaluación forzada es una situación trágica porque tras la devaluación, inmediatamente suben los precios de las cosas, se dispara la inflación y se desploma el nivel de vida. Esto causa molestias en el pueblo y hay protestas.

Por eso los gobiernos tratan de no usar la palabra devaluación. Recuerdo hace años en México, en época de Luis Echeverría, que hubo una devaluación que llevó el viejo peso de un tipo de cambio de $12.50 por dólar a más de $19 por dólar. Una devaluación gigante, pero no se usó la palabra “devaluación”, sino que se puso el peso mexicano a “flotar libremente”. Por supuesto que no flotó, sino que se hundió irremediablemente, o sea, se devaluó.

En las etapas previas a una devaluación, los gobiernos a veces tratan de evitarla o retrasarla aplicando controles de cambios que a veces son muy estrictos. En consecuencia, es muy difícil conseguir dólares y no se pueden importar mercancías ni materias primas y se genera una escasez generalizada. Esto pasó en Venezuela y sirvió para que el gobierno les echara la culpa a los empresarios y hasta expropiara algunas empresas. La escasez ocasiona que los precios suban por la ley de la oferta y la demanda. Esto lleva siempre a protestas populares. En Venezuela, al mismo tiempo que unos protestaban pidiendo libertad otros lo hacían quejándose de la situación económica.

La mejor opción es el tipo de cambio flexible con una mínima intervención del Gobierno en el valor del tipo de cambio que es fijado por la ley de la oferta y la demanda según sea la disponibilidad de dólares. Pero muchos políticos, incluyendo a muchos economistas no lo comprenden.

Espero que esto les ayude a entender todo lo que ha venido pasando y va a pasar en nuestros países, sobre todo en Cuba, Argentina y Venezuela.

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VENEZUELA: ¿QUIEN TUVO LA CULPA? – MI OPINIÓN

Lo que se veía venir en Venezuela está ocurriendo. El gobierno de Maduro decidió ejercer presión para recuperar las zonas y vías que habían sido tomadas o bloqueadas y está dispuesto a hacer que los opositores lo paguen caro. Pero en medio de todo, se apuntan los dedos índices para tratar de señalar quien es el culpable de que Venezuela está pasando por esta situación. Muchos les echan la culpa a los cubanos.

Recorramos la historia venezolana reciente. Los venezolanos ya la conocen pero los lectores de otros países no. Este es el camino recorrido por Venezuela en su camino al totalitarismo marxista. El panorama político de Venezuela durante los últimos 60 años muestra que 11 (once) presidentes se ha electo por elección directa, 1 (uno) fue electo mediante elección indirecta, 5 (cinco) han sido presidentes Interinos y otros 5 (cinco) han llegado a la presidencia a través de un Golpe de Estado.

Aunque desde 1999 Venezuela ha estado gobernada de facto por una Dictadura, tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro fueron electos en elecciones directas en las que obtuvieron el voto mayoritario de los venezolanos. Hugo Chávez gobernó como monarca absoluto durante 14 años y al morir “heredó” electoralmente el mando a su sucesor Nicolás Maduro. Si quitamos a Chávez y a Maduro de la lista, las ocasiones en que un presidente venezolano “demócrata” ha sido electo de manera directa se reducen a 7 (siete). Esto habla de una democracia inestable, lo que en sí no resulta nada raro en Latinoamérica.

Como en casi todos los países, Venezuela padece de sentimiento “Anti-Yanqui” muy fuerte. Critican a los norteamericanos y a la “American Way of Life” pero les encanta venir de vacaciones, de compras o a estudiar. Pero cuando se sugiere que los norteamericanos los pueden ayudar, muchos se insultan y rotundamente dicen que no. Eso es resultado de una efectiva campaña de las izquierdas continentales contra los únicos que les pueden poner un alto. Por supuesto, los Estados Unidos han mantenido muchas actitudes de soberbia que han ayudado a proyectar ese “Anti-Yanquismo” en todo el mundo.

Venezuela tiene una riqueza petrolera excepcional. Si el dinero procedente de la venta de petróleo se hubiera usado de manera efectiva, hoy debería ser uno de los países más industrializados y con el mejor nivel de vida al sur del Río Grande. Pero no fue así. Si analizamos hasta 1979, vemos que casi todas las grandes obras públicas se realizaron antes de ese año. La electrificación, la Red Vial, los grandes puentes, los túneles, el aeropuerto, el acueducto, y buena parte del Metro de Caracas.

Dictadores como Marcos Pérez Jiménez y políticos como Leoni, Betancourt y Caldera se preocuparon por esas obras de infraestructura. Pero la riqueza petrolera creó mucha corrupción. Aparte la mala orientación de los recursos económicos no ayudaba.

Por ejemplo la gasolina casi se regalaba y esto beneficiaba a los que tenían automóviles y vehículos y contribuía a reducir artificialmente los costos de transporte. Pero ese dinero se podía haber usado para extender la infraestructura a otras zonas del país, y para promover inversiones, mejorar la educación y atraer empresas que crearan empleos bien remunerados. Venezuela no solo podía haber desarrollado una gran industria petroquímica, sino que podía haberse convertido en un país exportador neto.

Sin embargo, las malas políticas lograron todo lo contrario y casi todo lo que se consumía en Venezuela tenía que ser importado de Estados Unidos, de Europa o de la vecina Colombia.

En 1974, siendo presidente Carlos Andrés Pérez, Venezuela se dejó llevar por los vientos socializantes que soplaban y utilizó la bonanza petrolera para estatizar empresas, afectando entre ellas, a la petrolera, la siderúrgica y otras. Esto trajo ineficiencia y más corrupción. Se dejó de generar desarrollo y los gobiernos que le sucedieron no hicieron nada para cambiar nada hasta que una vuelta de la historia hiciera que en 1989, habiendo sido electo presidente por segunda ocasión, Carlos Andrés Pérez se encontrara que el precio del petróleo se había desplomado. Durante la Bonanza, los gastos habían subido, pero ahora, en época de vacas flacas había que reducirlos y eso nunca es fácil.

Tuvo que negociar un  préstamo de 4.5 billones de dólares con el Fondo Monetario Internacional. A cambio, se comprometió a un programa de austeridad para bajar los gastos, reprivatizó muchas de las empresas antes estatizadas. Tuvo que aumentar los precios de la gasolina, aceites y lubricantes y el transporte en general, lo que provocó una fuerte inflación. Se generaron protestas populares y la corrupción siguió.

. Sufrió varios intentos de golpe de estado, el primero por un joven militar llamado Hugo Chávez que fracasó y fue encarcelado. Más adelante, el presidente fue encontrado culpable de apropiarse indebidamente de fondos presupuestales de partidas discrecionales, siendo destituido y sentenciado a prisión.

Después de dos interinatos, vino un segundo período de Rafael Caldera, ahora un anciano que fue totalmente manipulado. Le otorgó amnistía a Hugo Chávez (de manera similar como años antes en Cuba, Fulgencio Batista había amnistiado a Fidel Castro). En medio de una crisis económica sin precedentes, Caldera rechazó la ayuda del Fondo Monetario Internacional,  Venezuela perdió su credibilidad financiera, la inflación se disparó, el bolívar se devaluó estrepitosamente. Tuvo que establecer un control de Cambios y la intervención del estado en el sector financiero provocó la quiebra de numerosas instituciones financieras. El gobierno se vio forzado a suspender las operaciones con dólares en medio del caos y de la constante corrupción.

Esto abrió las puertas para que en las siguientes elecciones, el amnistiado Hugo Chávez fuera electo presidente. Chávez tenía carisma, era inteligente y vio la oportunidad de acercarse a un viejo y enfermo Fidel Castro con la idea de convertirse en su sucesor ideológico. Ahí nacieron los lazos entre el chavismo y el castrismo, lazo entre hermanos marxistas que se mantienen a la fecha entre los gobiernos.

Los cubanos no pusieron a Chávez en el poder. Chávez fue electo por el voto directo de los votantes venezolanos. Su base fueron los votantes pobres, los marginados que vieron en el Chavismo una esperanza después de haber sido siempre olvidados. Chávez se dio el lujo de derrotar en elecciones consecutivas a Henrique Salas Romer, a Manuel Rosales, y en dos ocasiones a Henrique Capriles, una como Hugo Chávez y la otra como Nicolás Maduro.

Chávez usó el petróleo y los ingresos petroleros para afincar alianzas que ahora benefician a Maduro, como el control sobre la OEA y el UNASUR.

Maduro sabe que no podrá ganar otra elección y por eso ha acelerado la represión y el camino al totalitarismo en medio de una descomunal crisis económica, una escasez total de divisas junto a un complejo control de cambios y a la imposición de un racionamiento de muchos productos. No le ha pagado a nadie, y a pesar de sus amenazas ya Air Canada y DHL dejaron de operar en Venezuela. Pronto otras compañías de aviación afiliadas a la IATA les seguirán sino reciben un programa satisfactorio para el pago de adeudos.

Y cuando la clase media salió a protestar, Maduro les echó encima a la clase pobre disfrazada de Guardia del Pueblo en motocicletas. Esperó un poco de tiempo y ahora ya está usando toda la fuerza policial y militar de que dispone el régimen. Los muertos ya son más de 34, los lesionados y detenidos también aumentan. En los próximos días irá consolidando su poderío porque la oposición no dispone de recursos para oponerse. Son piedras contra balas, bicicletas contra tanques. Militares y Policías entrenados contra el pueblo. Si la oposición no recibe ayuda será exterminada.

Ya está preso Leopoldo López. Cuando María Corina Machado regrese a Venezuela, si lo hace, con toda seguridad será también detenida, sino enseguida, en poco tiempo pues se le acusa de ser la instigadora de los hechos de violencia. Con su inmunidad retirada le espera la cárcel. Muchos alcaldes y políticos opositores también están en la cárcel.

La comisión de cinco miembros que se nombró para investigar los hechos está integrada en su totalidad por elementos del gobierno,  incluyendo a Diosdado Cabello. La OEA hizo caso omiso a estos hechos y Brasil y España miraron hacia otra parte. El pueblo venezolano está solo. El único que podía ayudar de manera efectiva sería Estados Unidos, pero aún en estas circunstancias, muchos venezolanos se oponen.

Maduro bloqueó la oportunidad de que María Corina Machado pudiera dirigirse a la OEA. Y esto lo hizo  con la complicidad de muchos países y en medio de la burla de la representante venezolana. Ya se empieza a sentir el totalitarismo marxista y en poco tiempo, su bota aplastará a toda la oposición. Y si en algo les sirve la experiencia cubana, no pongan su confianza en las organizaciones de derechos humanos. Cuba se ha negado por décadas a permitir la entrada a ningún relator y no ha pasado nada.

Muchos les echan la culpa a los cubanos que Chávez llevó para Venezuela, pero aún si todos los cubanos salieran, los militares y la policía venezolana tienen todos los recursos para aplastar a la oposición. La presencia cubana en Venezuela no es causa sino efecto de la implantación del marxismo.

¿y de quién es la culpa? Los culpables no son los cubanos, sino los políticos y gobiernos anteriores que por años se dedicaron a dilapidar la riqueza petrolera, y olvidaron a los pobres de Venezuela que ahora ven en el Chavismo una esperanza de mejora. Son culpables los que crearon las condiciones para que surgiera un Chávez, son culpables los que lo amnistiaron, son culpables los que votaron por él y lo eligieron presidente. Son culpables todos los que no quisieron ver lo que había pasado en Cuba y sintieron que eso no podría pasar en Venezuela.

Hermanos venezolanos, no busquen culpables en ninguna parte, los culpables de la situación venezolana no están en Cuba, sino en Venezuela. Son todos venezolanos. Cuba ya pasó por eso, pero nadie escarmienta en cabeza ajena. Los venezolanos son culpables de lo que hoy pasa en Venezuela, como los cubanos somos culpables de lo que pasó y sigue pasando en Cuba.

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VENEZUELA: EL COLOR DEL CRISTAL CON QUE SE MIRA – MI OPINIÓN.

Recuerdo la estatua del poeta asturiano Ramón de Campoamor en el “Parque del Retiro” de Madrid. En sus poemas, repletos de frases ingeniosas y ciertas, predomina el Realismo. Una de sus frases sobresalió tanto que se conoce como “Ley Campoamor” y casi todos la hemos escuchado una o varias veces en nuestra vida. La frase en cuestión es la siguiente: “En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.

Hace casi un mes, el 12 de Febrero, comenzaron en Venezuela las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro, las cuales continúan y que ya han causado más de 27 muertos y un número indeterminado de heridos. Las protestas no han sido capaces de amenazar la estabilidad del gobierno marxista, ni el gobierno marxista ha podido acallarlas ni durante las fiestas de Carnaval que fueron extendidas dos días buscando ese fin. Hoy, como casi todos los días, amenazó con tomar medidas drásticas y un día de estos pasará de la amenaza a la acción. El presidente uruguayo José Mojica, teme que Maduro utilice a los militares para frenar a la oposición.

La guardia nacional cuida de no enfrentarse abiertamente con los manifestantes aunque en los primeros días no se pudieron evitar enfrentamientos, golpes y disparos.  Ahora, son las milicias revolucionarias motorizadas integradas por paramilitares afines al régimen marxista las que hacen el trabajo sucio. Derriban las barricadas, golpean y reprimen. Estas brigadas de choque chavistas han provocado, al menos, la muerte de seis personas.  Mientras tanto el gobierno se mueve al totalitarismo. Ya casi no queda prensa sin censura y ahora aprieta el control sobre la internet ordenando bloquear páginas con información incómoda.

Venezuela es un país polarizado donde las clases más pobres están dispuestas a luchar para defender la llamada revolución bolivariana. Por ello nunca faltarán milicianos en motocicleta. De esta forma el régimen de Maduro pretende lavarse las manos ante posibles violaciones a los derechos humanos, ya que no será la policía, ni las fuerzas armadas ni la guardia nacional, sino la lucha fratricida entre sus partidarios y sus opositores.

Pero en cuanto derriban una barricada en una calle, surge una nueva en otra, y así sucesivamente, las protestas han escalado tanto que no se ve como puedan parar, pero al mismo tiempo, protestar o cerrar una o varias calles no parece afectar al gobierno en forma alguna. Cuando se ve a través del Cristal del Gobierno, Maduro siente que tiene totalmente controlada la situación, y en cierta forma es verdad, porque ese tipo de protestas, normalmente desorganizadas y donde el arma del pueblo son piedras, cacerolas y sillas, no pueden llegar lejos, sobre todo sabiendo que con una orden suya, el ejército aplastará a todos los opositores.

Insisto, en cualquier momento que el gobierno decida ejercer su autoridad, aplastan todas las protestas. Recuerden que los regímenes marxistas son totalitarios. Los que no han vivido la represión totalitaria, no saben lo que es eso.

A través del cristal de los opositores, se ve que las protestas obligarán al gobierno a ceder a las demandas de la oposición, pero ese cristal no proporciona una imagen real, ya que el gobierno puede hacer lo que le venga en gana. Cuando quiera, tiene la fuerza represiva suficiente para aplastarlos y lo va a hacer, con el apoyo de la OEA y de UNASUR.

El Cristal de la OEA es parcializado y oscuro para algunos. Como la mayoría de los países se beneficiaron con los dólares que por años estuvo regalando Chávez, ahora pagan con su subordinación política. Otros, como Dilma Rousseff actúan hipócritamente y no ven nada malo en que un gobierno electo se defienda del pueblo que no lo quiere, recordando aquello de que no hay peor ciego que el que no quiere ver.  La OEA no aprobará ninguna sanción y se confirma como un cero a la izquierda. Una organización que cuesta mucho y no produce nada, aunque le duela al señor Insulza. La UNASUR tiene a Venezuela como principal promotor y le otorga todo el apoyo a Maduro y a ella le pide la Sra. Rousseff que busque una solución.

Las protestas fueron iniciadas por estudiantes pero muy pronto atrajeron a los grupos más intransigentes de la coalición opositora. Leopoldo López, ahora preso,  se convirtió en la cabeza visible. López Llamaba a protestar y a la resistencia civil mientras Capriles pedía calma. Ese día se rompió la coalición y se dividió la oposición al marxismo. Por un lado la postura pacifista de Capriles, que ya resulta obsoleta, y por otro la posición de resistencia de Leopoldo López, María Corina Machado y otros, que no se ve que pueda conducir a nada.

La economía está totalmente destrozada en un país que importa casi todo lo que consume. La inflación se ha disparado, casi todos los productos escasean, las empresas no pueden operar por falta de dólares y las Criminalidad está por las nubes.

El valor del dólar es un caso en sí mismo. Hay cuatro tipos de cambio y hay una inmensa diferencia entre ellos. El tipo oficial, financiado por los ingresos petroleros, es de 6.30 bolívares por dólar y debe utilizarse para alimentos, la salud y la educación. El tipo SICAD (Sistema Complementario de Administración de Divisas) se fija en base a subastas y está orientado a Importaciones no prioritarias, a otras industrias y a las actividades turísticas. Su valor es de unos 12 bolívares por dólar. El SICAD2 es una especie de tipo de cambio libre pero limitado a la oferta de dólares que el gobierno asigna y cuyo valor alcanza los $30 bolívares por dólar. Finalmente, tenemos el tipo de cambio del mercado negro cuyo valor se ubica entre 80 y 90 bolívares por dólar.

Se estima que si el gobierno eliminara el Control Cambiario y el tipo de cambio, que sólo es un precio (el precio del dólar expresado en bolívares) se dejara al libre juego de la oferta y la demanda, el mercado se equilibraría a un valor que oscilaría entre 30 y 40 bolívares por dólar.

Pero en medio de tantos tipos de cambio, la realidad es que no hay dólares. El gobierno se quedó sin divisas y ahora tiene que restringir la asignación para la producción y para los alimentos, y como estos escasean, copió a Cuba y creó una libreta de racionamiento pero modernizada en una tarjeta plástica similar a las tarjetas de débito que se usan en Estados Unidos para los “Food Stamps” y que servirá para comprar productos de consumo en las condiciones y cantidades que fije el estado.

Todo esto ha reforzado las protestas, ya que aparte de pedir respeto a los derechos humanos piden la solución de los problemas económicos, pero esto implicaría realizar cambios al sistema chavista y Maduro no tiene el carisma y el poder que Chávez tenía para cambiar una política cuando era conveniente. Maduro tiene que mantener la dirección y para ello tendrá que incrementar la represión, y no lo duden, lo hará.

Si ahora se realizaran unas elecciones, Maduro sería derrotado estrepitosamente. Pero en  Venezuela no hay elecciones programadas hasta 2015 y esas serán elecciones municipales  y hasta 2016 podría realizarse un referéndum revocatorio presidencial para decidir la permanencia de Nicolás Maduro como presidente.

Para entonces, sabiendo que perdería irremediablemente cualquier elección limpia, el totalitarismo en Venezuela estará totalmente implantado. Maduro dirá, como en su momento Fidel Castro dijo en Cuba: ¿Elecciones para qué?

La situación en Venezuela está trabada y para destrabarla se necesita un tercero fuerte que pueda mediar, antes de que el gobierno decida destrabarla usando la fuerza. Ya vimos que la OEA decidió políticamente mantenerse al margen aparte de que no tiene fuerza y los venezolanos no desean que los norteamericanos intervengan ni siquiera políticamente, y eso sin considerar que la situación en Ucrania tiene prácticamente secuestrada la política exterior norteamericana. Estados Unidos no puede actuar en Venezuela mientras critica que Putin actúe en Crimea.

No existe nadie más que pudiera ser un tercero en discordia, por tanto el futuro de Venezuela se ve como a través de un cristal de azabache: negro como la noche. Más represión y al final, una República Bolivariana Marxista Totalitaria.

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